lunes, 31 de julio de 2017
La norma.
Pero no;ya no es solo el hecho en si mismo de que el poder Judicial en buena lid ,jamás tuviera que admitir en su seno corrientes de opinión o adscripciones ideológicas cualesfuere,pues si ello fuera válido como argumento - que no lo se - para una nación en una "recién nacida" democracia,ahora en un régimen participativo muy libre y plenamente desarrollado estas figuras no suponen sino un anacronismo,y como anacronismo entonces tanto o mas peligroso en una escala de valores en la cual se contempla con admiración el mas "roñoso" medrar.Guste mas o guste menos el juez existe para aplicar los textos y muy puntualmente para interpretarlos toda vez está restringido por un sistema normativo,y toda vez restringido por este, entonces cercenada su servidumbre moral.