Estudiamos con avaricia,con mimo,con mucha minuciosidad las circonvoluciones del cerebro,de tal
manera que reconocemos en la curva un mundo distinto,si se me permite la expresión "con mucha musicalidad"y así sonábamos de un modo muy puro peraltando el Scalextric de tal suerte que bien pudiéramos explicar el sonido - el hecho magnífico del sonido - en cuanto fuera el cerebro mas allá de la atmósfera.Si bien,tanto mejor en un principio,el cerebro no humano,el cerebro del simio auxiliado en todo momento en la limpieza e higiene por el robot.