Disfrutamos de la emoción del baile ( en cuanto seamos Españoles emocionales),toda vez la fascinación conjunta la cual nos transmite el ojo y a la cual alude el oído.Y así el quejio infinito
por parte de Camarón,aquella guitarra eterna la cual enarbolara Paco de Lucía ,por último el sabor a
pescadito frito cerca del mar.Aquellas noches en las colinas de Iberia en las cuales Adriano se dormía fatigado tras contar meteoros.Historia que en su justa medida no hemos sabido apreciar.