Pero desgraciados aquellos que vivan en época de prodigios,y desgraciada la sociedad que prefiere
lacayos,lacayos y no ciudadanos..se plantea entonces la pregunta de si el salario bajo ( toda vez una cifra record de beneficios),no constituye sino un cuello de botella muy serio...( aquellos cuellos de botella los cuales fascinaron a Samuelson..),y aquellos cuellos de botella los cuales dificultan una economía esbelta y mas que una economía aquello que significa la civilidad,por toda respuesta
"teoría de la civilidad",teoría de las buenas costumbres,de la forja de una gran clase media,y por fin la clase media como la flor y nata de la civilización occidental.Se debe habilitar entonces el camino hacía el lujo (pues el lujo no es sino expansión del trabajo ( Sombart);de tal suerte que sin mayor dificultad la gente común tuviera oportunidad de acudir a espectáculos,a buenos restaurantes,a cuanto supone el hecho del teatro,a la magnificencia de la academia.Desarrollamos entonces de un modo
matemático la ley de Say. en cuanto "mi consumo es siempre producción ajena).