Lo cierto y verdad es como cuando no se trataba de simposiums nuestra universidad,así como cualquiera de las instituciones de raguzsta hacían lo imposible por seguir sosteniendo encuentros
de tal suerte que aquél día consentimos en disfrutar de un arroz pobre el cual debidamente condimentado bien pudiera resultar excelente para la lucha contra los parásitos intestinales.Toda vez en aquella ocasión las conversaciones giraron en torno a la música,las plantas y su capacidad de percepción.