Es importante subrayar,y lo digo con conocimiento de causa Venezolanos,lo terrible en cuanto
a aquél proceso histórico ,la tremenda herida que supone para una nación el recuerdo de su guerra civil.De tal suerte que ahora la pérdida de su espiritualidad,el amor el cual ya no se confunde con la
patria ,la realidad de pasar al concepto de terruño a los mapas políticos recortados,al no saber donde nacen o mueren los ríos,por último el pañuelo azul (la venganza ) anudado en la verja.Por ello serán siempre sublimes aquellas películas de reconciliación,del mismo modo que reconocemos como sublime a aquél autor o autora que mas allá del secreto de su conciencia fueran capaces de forjar alianzas,de saber interpretar el dolor de cuantas fueran las banderías.Por siempre: "La historia de Manu Zamarreño ".