Es imprescindible entonces en toda nación que aprecie su civilidad,la realidad de que la opinión mayoritaria - la cual es de por si silenciosa y amable - pudiera de algún modo gozar de visibilidad:
jugar a elegir sus propios zapatos de tacón,sus propias corbatas,sus propios bigotes,sentirse guapas
( o guapos ),en ese acto tan noble hoy definido como:"salir del armario".Pues sabido es como el grupo de políticos - "la política" - en definitiva siempre se apresura a estar allí donde estuviera la pancarta,el chascarrillo,la protesta,de tal suerte que sería cuanto menos una traición a nuestros propios principios,sería cuanto menos irreparable la trayectoria a toda una vida el hecho de hoy
comenzar a disertar sobre "la no-verdad".Se define entonces el arte de viajar como el concepto de admirar otras costumbres,de observar asombrados otros pueblos,por toda respuesta aquellos viajeros decimonónicos con su latitud,siempre en aquella decidida fustración en ese " otro si" el cual quisiera volver a plantear "el malestar de la cultura" toda vez que el querido y simpatiquísimo gobierno del
Japón ya no admite mas turistas Españoles.