martes, 1 de agosto de 2017

La virtud del trabajo.

Decía el clásico como un pueblo el cual se afana,lucha decididamente por perder la virtud del trabajo,
ahora está abocado a los charlatanes.Ha errado pues extraordinariamente Cataluña (quizás jamás
podamos concluir cuanto ),en quebrar el discurso que ofrecía la superioridad moral de la derecha.
Pues es en los peores momentos,cuando la historia parece volvernos la espalda,y el mundo, nuestro ser queda  entonces pendiente de cuanto supone ese pequeño grupo de familias,ese grupo de personas las cuales estimamos tantísimo,aquellas que en otras naciones de Europa se agrupan bajo coquetos cuartetos de cuerda,en aquella cadencia preciosa de los relojes de cuco.Por menos que siempre la semblanza del "seny".