martes, 8 de agosto de 2017

Las Ostras.-

En verdad alcanzaba un gran potencial como escena,quizás porque partía de lo magnífico aquella
evocación: joven,sensual,maravillosa de cuanto fuera el pequeño piscolabis esa generosidad en el reparto de las ostras toda vez la inmortal "Adele",de tal suerte que las ostras,siempre tan deliciosas en el restaurante en el cual solía comer Bronsky suponen ante todo la civilidad.Civilidad y buenas maneras en cuanto ahora se tratase de una vida fácil y agradable propia de una nación ubérrima.Y civilidad toda vez para el conjunto de las personas y no tan solo para aquellos barrios oficiales de
Caracas los cuales no nos permitan soñar con el porvenir.