De Heissenford,de Stanville ,de todos los puntos que en la ciudad y alrededores existían había
acudido la gente en masa,y ya no eran menos de cinco mil los hombres y mujeres que impacientes
aguardaban el inicio de los acontecimientos.Era evidente que los días de protesta estaban próximos a resurgir y quizá por ello el gentío ,el mar,el muelle y todo hasta donde la vista les llegaba parecía haber cobrado un mágico encanto.No obstante los S.E.A ( servicios especiales antimanifestantes ) iban poco a poco haciéndose mas visibles y numerosos e incluso algunos vestidos con curiosos trajes de paisano ( aunque fácilmente reconocibles ) procuraban mezclarse con los asistentes por si una vez llegado el caso se hiciera necesario controlar la situación.Al pronto,un rugido victorioso de adueñó
del puerto,las banderas parecían haberse multiplicado por mil mientras que un grupo de estivadores
que portaban bellos instrumentos de música y viento empezaban a tocar a modo de preludio.
Horacio Herberton el primero de los oradores había subido a la tribuna y parecía no dispuesto a perder su reputación pues tan solo llevaba un papelito seguramente para recordarle las ideas principales.