Es seguro entonces como una parte del problema reside en averiguar cuando perdimos el encanto,de otro modo el preguntarnos qué día cesó la ilusión por conocernos,por intentar ser entre todos un poquito mejores.Ello se fundamenta en que se hubiera finiquitado en unos breves minutos el baloncesto de Juan Cárlos Navarro,en cuanto hubiera podido fructificar de buena patria el desarrollo de su juego...aquella canasta de 3 un domingo por la tarde la cual nos permitió no descolgarnos de los magníficos Americanos.Por otra parte cuan diferentes las sensaciones y que buen alimento para el sociólogo toda vez fueran los sentimientos de los niños de la época.Aquellos años 70 en los cuales en algunas ocasiones...shhh..juntábamos para una mirinda y una bolsa de patatitas a medias..de algún modo sentíamos pues que habitábamos el centro del mundo,pues era mucha la ilusión de país,la realidad de levantar la nación,el buen ser de hacer patria,aquella ilusión de ir a mas,por último aquella filita de niños esperando para beber de la fuente pública,agotados y alegres de nuestra pasión por el fútbol,que bien hubiera narrado esto Bilitis,y así aquél muchacho que se acerca,quizás un poquito obeso y grita:
- Qué ya no se trabaja los sábados...!!,que ha dicho Franco que ya no se trabajan los sábados...!!.