jueves, 5 de octubre de 2017
Cuando Dios hizo el equipaje .-19.
Habían procurado surtirse bien de todo antes de salir de Anbanh y sin embargo las provisiones que restaban ya no eran las mas apetitosas,aunque lo peor con mucho es que aún no habían atisbado el mas mínimo rastro de los hombres del capitán Norther.Al fin decidieron que había llegado la hora de dejar pasar la noche por lo que a trancas y también barrancas o con todas las fuerzas que les quedaban se esforzaron en improvisar un pequeño campamento para mas tarde y según fueran andando las cosas desenmochilar :ollas,latas de conserva y algunos otros aperos que portaban con el fin de hacerse mas cómodo el trayecto.Encendieron un fuego diminuto que apenas conseguía calentarlos, pues siendo solo dos no podían exponerse a un encuentro con las patrullas de vigilancia rural que tanto celo habían demostrado en ocasiones anteriores.No obstante tan pronto la cena les hubo reconfortado y la calma del bosque en el silencio de la noche se dejó sentir y oyeron que el afluente Hiris que tan cerca estaba les mecía recordándoles que ya no habría mas esfuerzos ni fatigas en la jornada,aquellos y otros feos asuntos no acudieron mas a sus cabezas y poco a poco y sin querer quedaron profundamente dormidos sin que mas precauciones fueran tomadas y nada se hablase de montar la guardia.