Narraba el fabuloso Tolkien como de todas las historias que nacen para ser narradas o en su caso
visionadas (hablamos del cine );de todas ellas bien pudieran extraerse los humus necesarios,pues en su conjunto todas son capaces de ofrecernos una moraleja.Por ello muy pronto comprendí como para ser partícipe del secreto de Kingsman aquello que precisaba era ver la película con los ojos de un niño,con la visión del adolescente,con los visillos blancos y rosados de Spielberg.De modo y manera que:por supuesto !;un buen branding siempre implica seguir siendo un niño,será necesario pervivir
en el mundo de la fantasía,el niño cuya ilusión todo lo puede,y así en cuanto fueran las legendarias
fiestas de cumpleaños del fundador de :play-boy,su gusto inconfundible para con el batín,su virtuosismo del batín.Aquellas borlas doradas y granates en las cuales recibía tan promisorios besos;por fin otra manera de reclamar la inocencia.