martes, 3 de octubre de 2017

Volviendo a hablar de Cataluña.

Narraba en sus días fabulosos Ramón Pí ,cuando entre tantas cosas hubiera de admitirse que memoria tan laxa poseemos para con los buenos poetas,como Barcelona es en si una ciudad hermosa,una ciudad grande,una de aquellas urbes de las cuales decía el gallo:" que había gente pa tó".De modo y manera que toda vez se observara con minuciosidad,mas allá de los ojos de las malas antiparras,aquello que se infería de Cataluña hoy no eran sino carreteras atestadas de turismos,de camiones,de furgonetas,de gente con deseos de trabajar ( y que así lo exponían ),aquello que se infería hoy eran bocas de metro ahítas y ahítas de gente,de multitudes tratando de cumplir con un horario,tratando de cumplir con su trabajo.Toda vez hoy quizás y solo quizás se hubiera traspasado ese sentimiento tan antiguo,ese sentimiento tan bonito:esto es "el seny", a aquellos los cuales lo hubieran observado en los días de grandeza,aquellos que oye en el secreto de su conciencia llaman
charnegos si bien día a día ofrecen una lección de pundonor.