jueves, 30 de noviembre de 2017

Cuando Dios hizo el equipaje .- 84.

La luz cristalina que con dulzura anunciaba la tarde  era especial e intensa en aquella época del año y para aprovecharla al máximo Merrin de Trin invitó galantemente a la Sra Ams a dar un paseo por la finca de recreo en la que tantas veces antes habían estado.No habían andado aun mas de cien metros cuando alcanzaron el estanque Els que lleno de verdor y de vida descansaba en mitad del bosque anunciando el principio del primer descanso.Merrin de Trin amaba extraordinariamente a Aida Ams y se sentía feliz por ello .Pensaba en ella los primeros minutos del día aun casi cuando no había entrado la mañana y sabía positivamente que a ella la ocurría lo mismo,pues en estos asuntos nunca le había mentido el corazón.Pese a todo no eran amantes y tampoco se habían declarado su amor ,pues por unas u otras causas el destino se había interpuesto en sus vidas,consiguiendo regatear su felicidad.Habían traído sus migas de pan y los patos y cisnes y otras aves del estanque se apresuraban nadando a recoger lo que se les ofrecía.