sábado, 18 de noviembre de 2017

El hechizo de las mañanas.

                                                                      1.

-Ring;Riiiing,Riing...-
- Pero...pero al pronto suena el teléfono.Toda vez se escucha:
-  ! papa,papa,papa¡ . ! un señor que dice que es un amigo de la infancia ¡..De tal suerte que por un momento evocamos aquellos momentos mágicos del aperitivo.Por lo demás mañanas inmortales en cuanto fuera el sabor exquisito de las quisquillas.Incluso añadir el arte de saborear la aceituna en el martini.Si;días en los que buscábamos desesperádamente aquél hilo invisible el cual unía a las novias y a los novios.

                                                                          2.

Y de otro modo que encanto tan terrible el de las mañanas en el teatro,aquella herida la cual trasladan las banderas.De manera que quién no dispone de un minuto,quién no es capaz de agenciarse un transporte para acercarse al Tívoli.El decidido encanto del tívoli y las palabras necesarias de Albert Rivera.