martes, 19 de diciembre de 2017

Cuando Dios hizo el equipaje .- 105.

Habían dejado de ver los últimos edificios que no lindaban con el puerto,y al tiempo que el automóvil aceleraba reparó en las escasas personas que transitaban las calles.Algunos gorriones volaban de árbol en árbol a lo largo de la avenida vigesimoprimera la cual enfilaban ahora,y sin embargo nadie parecía haberse enterado de la tragedia.Fue al entrar en la carretera general ,cuando un montón de reproches y otros sentimientos por el estilo acudieron a la mente de Giusse Nazz .Quizás no hubiera sido un esposo digno de recibir elogios ,pero era cierto que siempre la había amado ,aunque en los últimos años ,apenas perdurasen las coincidencias y ni siquiera los puntos de vista en común.Otto Weiss permanecía en silencio  con la mirada vacía en el horizonte.Llevaba el brazo izquierdo en alto,firmemente sujeto al tirador del coche y su rostro apenas mostraba alguna expresión.