viernes, 1 de diciembre de 2017
Cuando Dios hizo el equipaje .- 85.
No reconocieron a ninguno ,por lo que fue una tarea abrumadora rebautizar y dar nombre a tantos y tan bellos ejemplares que orgullosamente corraboraban la descendencia de una estirpe.Se sentaron y hablaron de muchas cosas,de las señales que aun estaban en los árboles ,y de porqué moría Anbanh ,y la pena se apoderó de ellos una vez se dieron cuenta que el mundo que tantas veces soñaron quizás ya no llegaría nunca .Aida Ams estaba radiante con su lazo amarillo haciendo juego con sus cabellos .Ambos miraban el estanque casi tumbados sobre la hierba dejando que la tarde a sus espaldas dejara paso al anochecer.De vuelta a casa y una vez que se hubieron despedido con todo tipo de :"volveremos pronto" o " se lo prometemos,cuanto antes".Un sentimiento infinito se apoderó de ellos en el transcurso del viaje.Pocas palabras mas se dijeron pues el día había sido agotador y no había motivos para romper la magia .Pronto avistaron las primeras casas de la ciudad,apeándose la Sra Ams a un par de manzanas de su domicilio pues como ya se narró anteriormente el Sr.de Trin era un hombre conocido y no era conveniente dar motivos para que las cotorras y otras gordas de Anbanh cotilleasen.