lunes, 15 de enero de 2018

Cuando Dios hizo el equipaje .- 125.

Los hombres de Le Clerck nacidos en otras ciudades se perdían en la distancia cuando un silencio general intercalado con gestos de asombro y silbidos de admiración se adueño de los espectadores pues en esos instantes la cuarta columna Bellendor antitanques se imponía demoledora ante los presentes.
-¡ Y ahora el 2º ejército regular ! - chillo la voz de Degentor por los altavoces ,al tiempo que unos hombres inmaculados de relucientes uniformes pasaban a solo dos o tres palmos de las narices de los presentes,de ellos habría que decir que muchos eran foráneos y aun desconocidos ,pero igualmente fueron recibidos con cariño pues tanta era la grandeza que habían demostrado negándose a disparar contra la gente sencilla.Así anduvieron pasando un buen rato pues al ser tan numerosos constituían una de las partes fuertes de la jornada.