Apenas habían terminado de conversar ,cuando algunas detonaciones se oyeron en la lejanía,precipitándose todos con prisa detrás de la barricada y tratando el cuerpo de guardia de ajustar el trípode que ante la avalancha se había desajustado parcialmente.Luego se hizo el silencio durante tanto tiempo que llegaron a pensar que el peligro había pasado,hasta que nuevos disparos esta vez acompañados con visiones de sombras rompieron de nuevo la calma.
- ¡ Quieto no dispare !.- ordenó el capitán al cabo Costax que andaba ya con el gatillo preparado - deben de ser refugiados que huyen a nuestras lineas - .Pronto las figuras se hicieron visibles ,y con toda nitidez contemplaron como un grupo de soldados regulares disparaba contra una pequeña compañía que con toda urgencia trataban de alcanzar sus posiciones.