En aquél momento en la barra tan solo permanecía el suplente Cantonés ( ¡ Que buenos "burritos" preparaba ! ).Siendo así como al observar el móvil y sobre el su inconfundible cigarrillo eléctrico no dudó un instante en salir al exterior exclamando:
- ¡ Señorita Sugar !,¡ Señorita Sugar !.
( Se dio la vuelta rápidamente ).
- Creo que esto es suyo...
-Oh,¡por Dios!,¡ no me lo puedo creer !.De tal suerte que el segundero del despegue seguía corriendo entre el entusiasmo de la multitud.Encontraron los "Spiders" como otro día cualquiera,como las grandes mañanas las cuales habían forjado un país.
- Bueno Sugar - exclamó Hugh - revisemos estos "pequeños" por última vez.