Así,su automóvil rodaba de un modo suave hacía aquél enclave:estratégico,blanco,soñador de Berna.Lugar por lo demás a salvo de indiscrecciones y del cual aun poseía tan fabulosas evocaciones.De tal suerte que al pronto y sin saber porqué acudieron hasta su mente algunos pasajes de Celine Marso recogidos en su libro:"Música,alimentación y somatotipos"...
" A la filosofía del chelo,hubiera de unirse
la del piano,toda vez la deducción de tantas
y tantas ecuaciones propias del ámbito alimentario..."