Entonces Condolezza reparó en el reloj:
- ¿ Las cinco ?.
- Si;las cinco en punto,tanto como aquella hora doliente de Virginia en la estación.
- ¡ Hilda cariño ! - Exclamó esta - Pero...¡ Pero no puedo creerlo...!, ya me dirás el secreto de la eterna juventud...Ah:ja,ja,ja,ja....
- ¡ Siempre tan dulce querida.- respondió esta.¿ Te acuerdas de Milkie ?
- ¡ Oh ! ¿ como no ?.( sonrió ).Toda vez miraba de un modo cómplice a Condolezza y juntas quizá evocaban su primera y plena eyaculación.