miércoles, 22 de agosto de 2018
Margot .- 19.
Por fin quiso el destino,el destino que en tantas ocasiones es hiriente,pero también delicioso:que Delia " ¡ Oh Delia querida mon amour ! "en último término optara por " proteger" su cuerpo situándose sobre ella,y así con inmenso cariño ora subía...ora bajaba...toda vez hasta sus oídos llegaban palabras tan dulces que supo que se abandonaría al deseo (¡ pobrecita ! ).Por último Roberta susurró:
- ¡ El juguete...!,¡ El juguete corazón...!. Obligando con ello a su pareja a flexionarse hasta rozar con sus dedos la mesita de noche,para poco después poseer entre sus manos el delicado " estuche" disponiéndose entonces a desdibujar sus cintas de fantasía ,de tal suerte que unas eran de color malva y otras de color salmón.