martes, 23 de octubre de 2018

Cuando el poste no existe.

                                                                               01.

Contaba entre canción y canción en aquellos los días en los cuales Facundo Cabral ya estaba muy castigado el chiste de como los Uruguayos apelan deliciosamente al tango,pues toda vez suena la música muere o se hiere de gravedad un Argentino.Denominan pues nuestros amigos niveos " el exacto " a las matemáticas ,y con ello la leyenda de Luis Aragonés por menos que " el sabio de hortaleza",en cuanto fueran los días románticos en los cuales Hortaleza suponía una parada periférica del metropolitano,acaso un extrarradio,por último aquél lugar del cual no volvimos a saber hasta mucho tiempo después....

                                                                              02.

Ahora bien;no todo lo puede basar el futbolista en el soma,pues de otro modo y toda vez la circuitología del cerebro del deportista - si es qué esto se permite - mucho hubiera de tenerse en cuenta la instrucción académica,de tal suerte que el fútbol siempre en el dominio del número,es el dominio de lo preciso.¡ Claro !,¡ por supuesto ! que magnífico la combinación del estudio de la física ( siquiera fueran sus rudimentos ) con el balompie ( " del binomio de la física y el balompie " )

                                                                               03.

Aprendemos pues de la geometría a poseer una percepción espacial magnífica ,de tal suerte que - empero - Luis Aragonés que era perito en el libre directo,por nada en el mundo creía en el poste,en la temida cepa del poste,pues el poste no existe y así era fácil observarlo ya cojeando..su silbato a la espalda,sus aires de maestro de escuela en cuanto:
- Ese balón que es gol !, ¡ Que tiene que entrar !,¡ Que entra !, toda vez el poste no es sino un error garrafal en la ecuación.