Querían llegar hasta su mente, entre sueños,en la evanescencia producida por el dolor algunos episodios tan queridos de su boda,de tal modo que entonces el amor,y los querubines corriendo y disfrutando del cesped,por menos que un día magnífico y ahora: ¿ si ? ¿ no ? ¡ Si !! las fotos y oye las dos soberbias con aquellos vestidos palabra de honor y dueñas del color blanco que rivalizaba con las nubes y así frente a la tarta,con los aplausos de amigas y amigos jurándose por siempre amor eterno jurándose por siempre fidelidad.