01.
Tan solo temían los irreductibles Galos una cosa entre tantas posibles,fuera esta: ¡ Que el cielo se desplomara sobre sus cabezas !.Del mismo modo - se me permitirá este ejemplo - que Aquiles solo imaginaba un destino posible después de la muerte: ¡el infierno !. Con ello queremos decir que las personas sin recursos,las personas toda vez próximas a las alimañas,nuestro ser por mor de los acontecimientos hubiera de resultar de natural dañino.Hubiera de resultar huérfano de buenos sentimientos,de modo y manera que esta reflexión ,no quiere sino que abre un amplio campo a cuanto supone la mejor de las investigaciones antropológicas,aquella filosofía de la psicología de la que por último nos hablase Winttengstein.
02.
No posee pues nada de extraño que el Cristianismo ( " o el Cristianismo como superador del concepto del infierno " ),naciese en un clima en el cual aún los inviernos son templados,clima en el cual - aunque no con la excelencia pretendida - aún la vegetación provee,y así cuan beneficioso resultan para con el intelecto los higos chumbos...aquellos higos chumbos plenos de propiedades tal y como resultan el resto de frutos secos.
03.
- Oye Jesús...
- Dime...
- Quiero ir contigo...
- ¿ y para que ?.Para dormir al raso como un ladrón.y hartarte de higos...
( Abracito ).