domingo, 30 de diciembre de 2018
La Tormenta .- 31
No fue sino al regresar a su domicilio,domicilio por lo demás:unifamiliar,funcional,precioso cuando efectivamente se dio cuenta de que estaba cansada, Quizás por ello agradeció tantísimo en su fuero interno el hecho de que Irene Tachí,su fiel sirvienta Filipina,por lo demás años y años al servicio de la niña Tatum decidiera salir hasta la calle con objeto de aparcarla el coche.Después una vez en casa decidió cambiar su calzado de guerrilla por aquellas cómodas zapatillas "Bolsonero ","Bolsonero " por supuesto siempre tan inteligente pues siendo así como en el calzado podía verse imprimido el dibujo de una cabra entonces no era menos cierto como además gozaban de un cuerno,una protuberancia a modo de fantasía,de esperanza,de papel de regalo carmesí,pues aquellos eran unos días en los cuales jamás nadie pudiera decir por donde iba a comenzar la felicidad.