jueves, 25 de abril de 2019
La tormenta .- 5.
Seguramente todos poseemos en la memoria un día :precioso,romántico,de playa con sabor a caramelo.Y quizás por ello Laurie y Marta avanzaban por el paseo marítimo ora riendo...ora entrelazando las manos como queriendo jugar ( pobrecitas ) a atrapar el tiempo.Extendieron después sus toallas,aquellas toallas grandes verdes,de colores que adquirieron en Celia Valladares cuando la prometida de Clark Antunez quiso decir:
- Escucha cariño...¿ no sientes algo especial , acaso no te oprimen el corazón los últimos días de verano...?.
( La miró sin decir nada );si bien en el secreto de su conciencia sintió un deseo irrefrenable de besarla.- Oh ,¡ pero no estés tan triste,y vamos al agua !,Quisiera nadar un rato.Así se adentraron en el mar,en el influjo del océanos de tal modo que después de humedecerse los brazos y quizá los muslos Marta "rompió " a nadar de un modo que en nada hubiera desmerecido las mejores escenas de Hollywood.
- ¡ No te olvides de Papillón ! .- Exclamó riendo toda vez que por su boca revertía un estrecho manantial de agua azul y cristalina...
- ¡ Ah,Papi,papi,papi...!,¡ siempre la séptima ola...!