lunes, 27 de mayo de 2019

La tormenta .-62.


" Pero el mar..la mar...y llévame padre a verlo allá donde pueda soñar..." rezaban los versos del poeta,toda vez en esta ocasión haríamos muy bien si tratásemos de encontrar a Di Magio navegando,"surcando los océanos " muy próximo a las Bermudas.Ahora bien;si por algún motivo nos preguntasen por aquella parte de la  embarcación del financiero en la cual este pudiera sentirse mas a gusto entonces sin lugar a dudas hubiéramos de escoger la proa.Proa sin duda coqueta y soñadora y que tantas y tantas escenas de amor había presenciado.Proa por otra parte que amaba casi tanto como su propietario el cuerpo desnudo de Evelyn..Evelyn ora sintiendo que el mundo la pertenecía por derecho propio... y Evelyn ora segura de si con su cuerpo terso y desnudo el cual deseaba rivalizar con la belleza de las aguas.
- ¿ Sabes ?.- La interpeló el  financiero - ¿ Qué a estas horas en París tan solo se escucha el latido de  Roland Garros ?.
- Ah,el tenis...- Quiso participar su amante - ¡ Qué formidable revés poseía Nástase.-
( Se besaron ),y se besaron con pasión toda vez Di Magio la "presionó" con habilidad un pezón diciendo:
- ¡  Mira que estás antigua cariño !.
( Rieron...).Toda vez que ahora y en su pequeño portátil pudo observar el motivo de la conferencia de Antonia Walker en Alabama.Cruzó con interés las piernas con intención de seguirla  si bien al pronto se sobresaltó ,quiso saber mas cosas de los asuntos celestes toda vez sintió el suave roce de los dedos de su amor,de sus plácidas uñas de plata explorando sus genitales.