Por su parte lo cierto es como la ciudad no perdía su encanto,pues si ahora nos ciñesemos a los planos evocadores de Allen que cierto es como el centro de la misma vivía uno de sus mejores momentos. Respecto al cine tan solo habían ocupadas dos localidades intermedias si bien y fiel a su costumbre la reputada geologa prefirió decantarse por una de las butacas posteriores.