jueves, 30 de mayo de 2019

La tormenta .- 68.


Pero a quién de verdad le gustaban y mucho los canelones era al simpático Luca Brasi.Luca Brasi siempre respetuoso con el padrino,quizás no consciente de su tamaño ,si bien de seguro inocente,inocente como aquél niño el cual juega a cabalgar con la mar.Esto lo digo porqué en aquél momento Karen evocaba de un modo muy dulce "las sesiones" en la cocina con Freda.Freda la cual era su orgullo,Freda la cual era su pasión y Freda que en definitiva representaba su intento mas firme por abandonar un modo de vida que espiritualmente la impedía ser libre.Así recordó sus palabras."por favor cariño cuando vuelvas compra los canelones en "Cesare".Aquellas "almohadillas" limpias,suaves,turgentes,rellenas de carne y cebollita,que eran las delicias de su novia.Sonrió entonces pensando en la picardía de sus primeros juegos sexuales.Aquellas sesiones las cuales ofrecían como temática "la bella Italia",de tal suerte que así la preciada pasta del canelón :ofrecida,dispuesta,preparada,adherida,embelesada en y con su sexo.Después Freda pasaría a besar suavemente sus labios,mas tarde pausadamente el cuello,para por último con avidez,con entrega, tratar de saborear sus preciados genitales.