martes, 4 de junio de 2019

La tormenta 76.

Pero aquella mañana el campo de golf quería evocar las más dolorosas sensaciones acaso podriamos preguntar al agua del estanque ¿ cómo era capaz de trasladar semejante hetida?.Si bien Di Magio ¡ oh Di Magio !, prodigio de hombre ! , siempre había soñado con jugar para las multitudes. No obstante Evelyn prefería aquella dicha la cual la proporcionaba el mar,lo maravilloso de la brisa en el rostro y en ello pensaba cuando el móvil quiso dejarse seducir: - ¿ Si ?. - ¿ Evelyn ?.soy Karen.... ( silencio).( la latia desaforadamente el corazón ).