sábado, 8 de junio de 2019

La tormenta 84.


Pero es verdad como de un modo u otro todos llevábamos implícito el deseo de trascender,el deseo de trascender tan propio de nuestra especie y el deseo de trascender el cual un día Satrústegui en San Sebastián lo tildara de decadente.Quizá por este motivo el Duque de Huenar ( a quién nuestras protagonistas podían contemplar a través de las cristaleras ),solicitó los servicios de Yolanda la pintora oficial "del fruit "
- ¡ Oh,cuanto trabajo hoy para arte !.- Se escuchó una voz por el audio
- Bien sur coeur..- De esta manera no tardó en aparecer la artista la cual,todo hay que decirlo,jugaba a atrapar el tiempo mediante sus pinceles,la cual no solo demostraba que podían transcurrir unos momentos inmortales sino que de un modo añadido...-¡ que traviesa..- jugaba a atrapar la eternidad.
Así pues tuvo a bien el sentarse en su taburete beige,para primero con un aire displicente situar el pincel de un modo vertical dividiendo entre dos el semblante del duque ( detalle que ilusionó a Linda ).Pero ¡ cuidado !,tiembla el mundo ante el pulso de Miguel Ángel ...de tal suerte que las mas antiguas de las asociadas aún podían evocar aquellos detalles finos para con el pérgolo de Yoli el trémulo estremecimiento de sus muslos,la piel y el deseo guiados de un modo exquisito,al final ¿ por qué no ? la codicia de tu primera eyaculación.