jueves, 13 de junio de 2019

La tormenta 94.


En este punto del relato mentiríamos si no narrásemos lo sorprendida que la pareja de amantes se halló ante Karen.
-¡ Karen,bombón ...!.- Exclamó Di Magio todavía con los pies frescos,inmóviles,oliendo a aquella crema de coco tan particular la cual consintiera en extender Graziella.
- ¡ Por favor Evelyn...si eres tan amable...!.- se interrumpió.Momento en el cual la joven tuvo a bien el coger una toalla del servicio para acto seguido y el pie izquierdo contra si comenzar a secarlo de un modo que denotaba un entendimiento completo en el lecho.
- Pero..¡ toma asiento querida...!,¡por favor,no,no te quedes ahí de pie...!.- Quiso finalizar toda vez Evelyn consentía en cambiar de pie y dando por terminado su trabajo besaba con dulzura la planta de Di Magio.Y es qué en verdad de alguna manera el inversor nunca había podido olvidar a Karen,Karen hoy por hoy su capaz cazarecompensas y Karen quien muy posiblemente su primer crimen fuera por despecho,fuera por amor.
- Verás..- comenzó - lo qué tengo que decirte es importante.- dijo toda vez se atrevía a deslizar un tanto su falda tejana como queriendo sombrear su rodilla...
-  Tu dirás querida...- respondió.-pero permíteme,permitemé que te invite a almorzar en el restaurante del hotel o si quieres tomamos algo en cualquier terraza del bulevar.Karen entornó los ojos.Pues en verdad que fabulosos días con Di Magio,días en los que aún creyó posible una boda y días en los que quizá no fuera consciente de su "ambiguedad sexual "