martes, 11 de junio de 2019

Portum Civitatem 27.


   avium.

                                                                    I

Del sistema límbico entonces aquella relación la cual sostiene para con el bulbo olfatorio.Interesa pues - y mucho - aquella relación tan romántica del cerebro del ganso,del cisne ( y que sepan los cazadores que quizás y solo quizás al abatir un ganso bien pudieran estar acabando con una pareja a través de la eternidad ),de cualquier animal monógamo con cuanto supone el olor.Aquél olor el cual trasciende durante toda la vida,aquél olor que para el sapiens le es ignoto, y aquél olor el cual nos evoca sensaciones de la infancia sin saber donde ubicarlo en la memoria.Olor en definitiva el cual tanto entiende de las ondas cerebrales toda vez su percepción eléctrica y entonces lo fabuloso del binomio ( Olor - Percepción de la electricidad ).

                                                                       II.

Así  muy lejos de parecer simples el olor respecto a nuestra pareja no es un tema baladí de tal suerte que entonces el prepararnos a olernos sin complejos,olernos en la asepsia y en la no asepsia,y olernos toda vez la percepción de la energía por parte del sistema límbico.