Se deriva el mejor derecho del orden de prelacion de las leyes, y por supuesto en estos términos tanto hubiera de importar la constitución, una constitución que ahora y en las viejas naciones se atiene a lo consuetudinario. ¡ pero claro!. ¡El mejor alcalde el rey! , siendo así que las constuticiones ahora se adivinan como piedra angular del presente. Resultó pues que Gran Bretaña no poseía constitución escrita y por ello - entre tantos avatares - asistimos a la maldición del continente.