Optaron por sentarse en una de aquellas mesitas blancas tan soñadoras que un día cautivaron a Momo. Por lo demás, la verdad es que Amanda ya apenas sabía vivir sin ella, la sentía en la terrible y dorada madrugada y la heria profundamente al comprobar una vez más su rictus al servir el café
- ¿ las señoritas tomarán...? - Pregunto Elíseo, desde luego bizarro con su chaquetilla color hueso de camarero de primera .
- para mí un zumo de tomate Eli, si eres tan amable - dijo la sensual amante
- ¡oh!, creo que tomaré lo mismo. - Amanda quiso sonreír. Pues en verdad querían evocar tantísimas sensaciones aquellas camisetas con "borli" de Lauren Capa las cuales dibujaban imágenes tan bonitas de sus pezones.