Bajaban riendo, sonriendo, dichosas de vivir Cuando por fin avistaron las hermosas casetas ora bermejas...ora azules en las cuales sin duda pensaban hallar aquellos autores de viejo otrora tan queridos...
- Mesdemoiselles... - Quiso decir Maggie la flaca, toda vez que sonriendo extendía la diestra ofreciendolas todo un mundo fantástico de chocolates. Entonces desde lo más alto de Porto Picolo las chicas divisaron "el rapid", momento en el cual Amanda no pudo Sino evocar la dulzura infinita de Jane.
¿ Aún te acuerdas de ella, no?. - Pregunto la corpulenta rubia, pues así lo requería su alma.
- Oh Momo cielo... no se... como decirte... Por su parte Momo no dijo nada, si bien toda ella exudaba amor.
- Te convido a una tartaleta... ¿Quieres?. Era tan dulce... ( pensó para si). Por siempre creyeron que su antigua pasión se encontraría aun en su camarote, cuando fue cuestión de un instante el que del barco quisiera descender una preciosa chica Asiática trascendiendo por la pasarela con su bolsito "monai"
- Pii, Piiiii... - sonaban los silbatos de los agentes de sanidad convenientemente uniformados de blanco. Se defendió. Se defendió de un modo romántico, con épica y así era reducida y así el fabuloso crucero "rapid" arriaba la bandera de epidemia....