miércoles, 26 de febrero de 2020

Déjenme soñar...

Por menos que continúan los pueblos malheridos en su odio al rico. Y así existen dos perspectivas ante la historia. La primera "déjame que sea yo quien me administre", déjeme probar a ver a que mi alma vuele, por favor déjeme soñar con la vida grande, seré muy distinto a "Gepeto", he nacido para amar... y aquella segunda de genuflexion al estado, del si :"creo que es necesario que muevas el dinero por mi...". Nos atrevemos a hacer esta definición, hoy cuando la riqueza de la tecnología y el peso inmisericorde del estado quisieran aplastar al autónomo, al pequeño emprendedor... a aquella persona que hoy barriendo la tienda... ¡ saluda, saludale..!.. una vez más llegará tarde a casa, ante la sonrisa, esa falta de respeto absoluta por parte de los grandes burócratas...