viernes, 28 de febrero de 2020

Felipe González 3.

Basaba su fuerza Felipe en el hermoso decálogo de la imagen. Del mismo modo que unos años antes hiciera Suárez, Felipe transmitía confianza, las crónicas quizá dirán que murió de éxito. No lo sé, al igual que a Suárez la gente le quería y le quería, su sonrisa era inmensa, su amor por España un valladar. Mira entonces Sánchez a Abalos y ambos, buenos amigos, piensan que si tal  alto es el precio... sueño que vuelve González en un partido romántico que hablará de la tercera España como un día hiciera Marañón... sus amigos Joaquín Leguina y el eterno alcalde de la Coruña serían otros de los inmortales