El soldado ha de saber ser ante todo hermano, ante todo camarada , ante todo fiel. Podemos evocar entonces aquellos días del servicio militar,a la postre un modo de entender la vida que es tanto como un juramento. Quizás por ello quise evocar a Reina
-¿Te imaginas un romano en el metro?. Si, quizás Adriano hubiera consentido en llorar de emoción al contemplar la grandeza de la especie. Hasta el momento el hombre no ha podido dejar de ser soldado. En ello nos va la vida. Ser un aliado fiel a los Estados Unidos, a Europa quizá es cuanto podamos hacer hoy por equilibrar el tablero.