miércoles, 4 de marzo de 2020

Anastasia 1.

Aparece como una alegoría muy bonita todo aquel saber de la angeologia, de las virtudes del ejemplo, respecto a la poesía. Y así un día nos enteramos - Ursula... - que muere Ernesto Cardenal. Por menos que poeta maravilloso y seguidor de Jesucristo...
- Yo soy Espartaco...
- No, ¡ Yo soy Espartaco y seguidor de Jesucristo!. Aparece el cadáver de Ernesto honrado por amorosos cholitos, cholitos que añoran los días del chili, de la exultante guacamole... Y cholitos que hablan... de cómo sacudirse el mal de la tierra.