Matías Osorio era Sevillano, muy Sevillano de profundos y cristalinos ojos azul cielo, lo cierto es que era Socialista de toda la vida... era Socialista hasta dolerle el corazón. Así en el momento de transcribir estas líneas se encontraba trabajando en su pequeña librería de la calle Sierpes anotando con cuidado detrás de la caratula las 120 pesetas por las cuales vendía aquel hermoso ejemplar de Tagore titulado :"el cartero del rey".
- ¡ Buenos días Mati.! - Exclamó Alfonsito, por lo demás un magnífico estudiante de filosofía y con el tiempo también ingeniero industrial.
- Quillo, ¿ has visto algo...?.
- Bueno... siempre hay cosas - respondió el adolescente y es que Alfonso era asi... ora este punto de vista... ora este otro... allí donde hubiera un resquicio de razón.