domingo, 8 de marzo de 2020

Asalto a la Corona.

Amanecía y un sol parece que tímido, simpático, escaso, quisiera hablarnos del nuevo día en Estoril . En el andén una nany romántica, de aquellas nanys soñadoras de la época, quisiera contener el llanto ante la inminente despedida del niño. Aunque eran varios hermanos lo cierto y verdad es quería infinitamente a Juanito, le profesaba un cariño muy especial, un cariño diferente pues todavía era capaz de evocar el primer momento en que lo vio haciendo pucheretes con su boquita angelical.
- Oh, vamos, vamos, vamos Amalia... esas lágrimas... ahora...- le dijo D. Juan
- Lo siento señor... no puedo evitarlo... ese Franco es tan... tan...
- ¿ Seriote?
- psii...
- Creo que hacemos bien mandándolo con su hermana Pilar.