martes, 31 de marzo de 2020

Transporte.

Pero... pero... necesito creer en algo maravilloso... suplicaba la mujer del matemático John Nash, toda vez abrazada a el, llorando, estaba resuelta a vivir una vida plena de sacrificio a su lado ; y así aparecía  muy dulce, muy sentida, muy bonita. Que¿ Como entendemos hoy el sacrificio?. Por supuesto un sacrificio limitado, un sacrificio no coqueto, de modo y manera que no se atreven las autoridades a demandar... siquiera a suplicar a la gente que algunos Madrileños ( los estrictamente necesarios), salieran una tarde... tarde de primavera en Eloy Gonzalo...en camioncitos militares, como fuera... rumbo de otras ciudades, madrileños que estáis malitos... gloria y sentido de España.