miércoles, 29 de abril de 2020
Sangre y agua.
Podemos esperar del coronavirus sobre todo la mutación, la mutación que a buen seguro hubiera de darse en los distintos hemisferios, en las distintas latitudes. Quiere decir esto como el virus dentro de su gnos pudiera muy bien tratar de superar la estacionalidad . Deducimos de ello como la vacuna que fuera magnífica en occidente quizás en un período de 6 años no encontrara utilidad en el hemisferio sur. Mucho ganaríamos entonces secuencializando los distintos coronavirus con nuestro gnos de la luna, la sangre y el soma en cuanto es agua. Y agua que se rige - entre tantas cosas - por nuestro satelite.