Silbaba "Guantanamera" suavecito, con voz dulce , e incluso se atrevía con algunos pasajes melódicos los cuales Edward sabía bien conferian a la canción un carácter dulzón. Para la ocasión se había atrevido incluso con un postre exquisito, postre sugerido por la revista Bayleys y para el cual hubieran de ser decisivas aquellas fresas :rojas, grandes, tremendistas, para cuya adquisición había madrugado tantísimo, pues era de todos sabido como el sábado podía considerarse imposible deambular por St. James Market. Durante el trayecto el reportero comentaba a las chicas el necesario protagonismo adquirido por la red en España y así conseguía mantener vivo el interés de la pareja ( ya pronto matrimonio), toda vez había sido invitado a dar una conferencia en "Comillas" sobre el particular.
- Edward, Edward querido... ¿ me servirias un Cointreau cielo? - Pregunto Capote el cual junto a algunos folios de su última novela, dejaba ver otros tantos cuyo título trasladaba pasión, ya fuera "el expediente Dina ".