- ¡ Capote querido! - exclamo Freda, por cierto bellísima, agachandose para besarle en la mejilla
- Ah, ya estáis aquí chicas ¡ Janette querida que ganas de verte!, pero ¿ que tomareis? ¿ Un Pinot Blanc?. ¿ O es temprano?.
- Esperamos también a Gerad... - confesó el novelista.
( sonrieron)
- Sin embargo - Quiso retomar la conversación el Pamplonica... existen... existen asesinatos que se simplemente no pueden suceder... que no son propios de los Estados Unidos de América.
- Escuchadme chicos ¿ sabéis a que me recuerda esto?. - intervino Janette.
- Cuenta.
- A aquellos álbumes de Tintin en los cuales el periodista veía la luz por un papelito, una nota, una colilla, un algo hallado por casualidad.
- Nos jugamos mucho con la vacuna...
- Ya lo creo...- dijo Capote.