Por lo demás en la amplia cocina de Capote, la cual la recordarán seguramente por uno de los últimos reportajes de la revista ¡ Hola!. El mago de los fogones Gerad Piko ese adorable anglo - caribeño trataba con mimo el primer plato ( soupe a l'oignon), toda vez - Din, don, din - se escuchaba el timbre de la puerta.
- ¡ Oh dios mío!, - exclamo calzandose a todo correr sus babuchas de gonti -¡ pues no están aquí ya los invitados y aún no veo salida para el pato...!.¡ Sr. Capote!, ¡ Sr Capote! ¿ Podría usted abrir porfa ?.
- Oh, estoy arriba Gérard querido... - Contesto el novelista el cual había elegido una rosa púrpura para el ojal.
- parece que tardan... comento divertida Janette toda vez observaba como el Pamplonica sujetaba con cuidado la tarte aux framboises